domingo, 5 de febrero de 2017

El poder del mar



Me tranquiliza saber que el mar sigue ahí. 
Lo imagino tranquilo, inabarcable, con total parsimonia.
Ola tras ola nos recuerda y nos olvida, 
nos salva y nos condena, 
trayéndonos el amor y llevándose la vida.

Lo he visto enmudecer en alguna bahía,
y gritar en medio de la tempestad. 
He visto al sol recostarse en sus brazos, 
y he visto a la luna usarlo de espejo. 
Pero también él me conoce bien, 
me ha visto besar un alma y llorar un corazón, 
celebrar un encuentro y olvidar una estrella.

Hablar con el mar no creáis que es de locos, 
porque ahí encontraras respuestas a preguntas que no sabias que tenias. 
Su poder es un secreto inconfesable que solo conocen los elegidos, 
los que se sumergen en sus entrañas, 
los que navegan sus olas y duermen en su arena,
los que recuerdan su olor y llevan el salitre de tatuaje.

Me tranquiliza saber que el mar sigue ahí, 
esperándome, deseándome sin echarme de menos. 
Tengo tantas cosas que contarle,
tantos fracasos y alguna victoria, 
tantas cicatrices y unos ojos que brillan, 
un par de sueños y algún desamor.

Volveré a respirar su aire, 
pero no todavía, 
aún no es la hora.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Los últimos versos sobre ella

Poema basado en una canción de Andrés Suarez llamada "Tal vez te acuerdes de mí"
Y con este poema doy por finalizada una etapa de mi vida.



Tal vez te acuerdes de mí,
con algún inesperado recuerdo,
que aún intenta revivir,
lo que ya has dado por muerto.

Tal vez te acuerdes de mí,
cuando ya me hayas olvidado,
sé que no con maldad me dejaste ir,
pero te arrepentirás cuando hayas madurado.

Tal vez te acuerdes de mí,
y quizá ahí entonces vuelvas,
yo mientras tanto tengo que seguir,
no puedo tener la puerta siempre abierta.

Yo tal vez me olvide de ti,
me iré desprendiendo paso a paso,
esperando que seas feliz,
y valores algo de lo que te he enseñado.

Yo tal vez me olvide de ti,
y mi corazón encuentre otra diana,
por ahora dejare de escribir,
contando siempre mis falsas esperanzas.

Así que en esta última carta que te escribo,
lo primero te quiero dar las gracias,
por haber sido el mejor camino,
para un peregrino que necesitaba alas.

Lo segundo es pedir que me perdones,
sé que no fui un novio perfecto,
pero que sepas que a pesar de mis errores,
no deje de luchar en ningún momento.

Y por último que te comas el mundo,
qué si tú quieres se te hace pequeño,
y espero que algún día en el futuro,
volvamos a encontrarnos de nuevo.





lunes, 30 de enero de 2017

¿Soltar o retener? No sé



No sé si es más difícil olvidarte,
o reconocer que ya no estás,
y aunque siempre fui un cobarde,
esta vez yo lo quería intentar.

No sé lo que me depara el destino,
y tampoco sé si lo quiero aceptar,
pues aún te espero en el borde del camino,
pensando que algún día a por mí volverás.

No sé si vivo o muero por tu ausencia,
no sé si mi nuevo cielo es el de alguien más,
no sé por qué aún siento tu presencia,
y sobre todo no sé si te quiero olvidar.

No sé si podré aceptar que vayas con él,
cuando me decías que buscabas tranquilidad,
y en vez de buscarme para intentar volver,
es en sus brazos dónde quieres acabar.

No sé por qué aún vivo en el pasado,
no sé vivir pensando que te vas,
no sé, y empiezo ya a estar cansado,
solo espero que por mi quieras luchar.

miércoles, 18 de enero de 2017

Aún tuyo sin llegar a serlo


Hoy mis amigos me han dicho que te tengo que olvidar,
que es la mejor forma para seguir con mi vida,
y no les culpo, en el fondo ¿ellos que sabrán?,
ante un corazón en llamas solo saben ver la herida.

Y yo les quiero explicar que olvidarte es un pecado,
que nunca hubo una luna que me hiciese brillar más,
y aunque ahora no busco atardeceres a tu lado,
el recuerdo que me alimenta sé que nunca desaparecerá.

Pues tú me diste el fuego que me mantenía vivo,
y aún ahora separados no me lo has dejado de dar,
pues fue más grande nuestro amor que solo lo vivido,
aunque sea un amor que ya no puedo abrazar más.

Aún te pertenezco de una forma que no entiendo,
porque el destino nos quiso a cada uno en su lugar,
y aunque es por tu recuerdo por lo que aún sigo viviendo,
también es tu ausencia la que un día me matará.

viernes, 6 de enero de 2017

Aquí Adán llamando a Eva


No he aprendido a vivir con tu ausencia,
pues me recuerda tu forma de sonreír,
me recuerda los paseos tocando estrellas,
y me recuerda que no puedo estar contigo ni sin ti.

He aprendido a vivir con tu recuerdo,
me desayuno los días con el,
por las noches se abraza a mi cuerpo,
y me susurra que todo irá bien.

Yo no he nacido para olvidarte,
pero tampoco para estar contigo,
y aunque sé que no puedo esperarte,
se me hacen muy largas las tardes de domingo.

Mi costilla ya no encaja en tu costado,
y esta manzana no la quiero morder más,
desde aquí habla un Adán que está en paro,
y allí una Eva que ya no mira hacia detrás.

lunes, 2 de enero de 2017

Feliz año





Empieza un año que no lleva tu nombre,
y a quien conozca no le hablare de ti,
no como el hombre que por miedo se esconde,
sino como el que ha asumido lo que le toca vivir.

Se acaba un año sin tu te quiero de media noche,
y sin yo dedicarte mi primer pensamiento,
admito que me resulta muy difícil el no pensarte,
y para pensar que te he olvidado aún me miento.

Empieza un año en el que no sé cómo me recordarás,
o si me quedaré solo como algo del pasado,
y yo aunque en mi vida siga buscando la paz,
de alguna forma tu recuerdo siempre estará a mi lado.

Acaba un año que nos ha roto los esquemas,
que ha lanzado preguntas que no supimos contestar,
y aunque un día como hoy tú no me escribas,
ten por seguro que yo siempre sonreiré al recordar.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Feliz Navidad



Que la Navidad estreche lazos y cure corazones,
que rompa la discordia y cosa la paz,
que ahuyente el dolor de las relaciones,
que nos acerque a nuestra familia un poco más.

Que en estos días aprendamos de la humildad,
que el servir hace las cenas más deliciosas,
que se nos olvide todo ápice de maldad,
y descubramos la belleza en las pequeñas cosas.

Que practiquemos todos la misericordia,
que no se puede quedar nadie sin amor,
que nos empapemos todos de una euforia,
de los que quieren cambiar el mundo de color.

Que brindemos por todas las alegrías,
y que meditemos todos los fracasos,
que decidamos vivir la vida,
de los que buscan en el mundo un cambio.